La Caña, conocida como Acatl, es un signo asociado con la luz, la sabiduría y el conocimiento.
Para los aztecas, representaba la conexión con lo divino y era utilizada por los sacerdotes durante ceremonias sagradas. Está regido por Júpiter y vinculado con el dios Tezcatlipoca, una de las deidades más importantes de la cosmovisión mexica.
Las personas nacidas bajo este signo suelen destacar por su inteligencia, curiosidad y amor por el aprendizaje.
La energía de Acatl impulsa a buscar el equilibrio en todos los aspectos de la vida.