Cuando los límites de la conducta pública chocan con tradiciones legales extremas, las consecuencias suelen conmocionar al mundo entero.
Dos jóvenes fueron condenados a recibir azotes públicos tras ser hallados culpables de besarse en la vía pública, un acto considerado una transgresión directa a la estricta ley islámica.
Este polémico acontecimiento tuvo lugar en la región de Aceh, una provincia de Indonesia famosa por aplicar rigurosamente la sharia.
La sentencia ha despertado una profunda indignación internacional y severas críticas por parte de organizaciones globales de derechos humanos.