En México hay una pasarela de narcopolíticos, aunque en Palacio aseguraron que no los hay. Una versión que contradice las denuncias del gobierno de Estados Unidos y las detenciones en México de más de cien políticos de diversos niveles, vinculados con el crimen organizado.
Este desfile de políticos denunciados por Estados Unidos comienza con Rocha, el senador Inzunza y el exalcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. También figuran la diputada Hilda Araceli Brown, el exesposo de la gobernadora de Baja California, Carlos Torres, y el exgobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, todos sancionados por el Departamento del Tesoro.
Pero también está la pasarela del Operativo Enjambre. Ahí están los exalcaldes de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano; de Cuautla, Jesús Corona Damián; de Tequila, Diego Rivera; y de Teuchitlán —donde estaba el rancho del exterminio—, José Ascensión Murguía, por mencionar solo algunos.
Van 111 políticos y funcionarios detenidos en el Operativo Enjambre y relacionados con grupos que se dedican al narcotráfico, la extorsión y el robo.