Tampoco quiso enfrentar la realidad de Acapulco y dejó abandonados a sus habitantes tras el impacto de aquel poderoso y destructor huracan Otis.
Mire, con el pretexto de que no le mancharan la investidura, Andrés Manuel López Obrador no fue a Acapulco, no fue a Chalco, no fue al Senado... asi, el presidente del pueblo bueno no quiso reunirse con él, no lo quiso enfrentar, ahora la historia se repite... Estamos a unos días de la inauguración, el estadio estará absolutamente lleno y con mucha seguridad, pero la presidenta prefirio no acudir.
Tampoco sabemos si “dato protegido” o alguno de los legisladores se presentarán en la justa mundialista como han hecho en otros eventos deportivos... o si estarán en un local donde sirven carne sellada con oro.