Su nombre científico es Ogcocephalus darwini y habita en las aguas de las islas Galápagos. Tiene el cuerpo aplanado y unos labios de color rojo intenso que se han convertido en su rasgo más reconocible. Puede alcanzar alrededor de 18 centímetros, de acuerdo con la Fundación Charles Darwin.
Lo más curioso aparece cuando se mueve: sus aletas pectorales y ventrales parecen pequeñas patas con las que avanza por el fondo marino. Suele encontrarse sobre arena y superficies volcánicas, donde su peculiar manera de desplazarse resulta tan llamativa como sus labios.













