Mira, toma un plátano maduro bien pintón, lo fríes o lo asas hasta que quede suave por fuera y tierno por dentro.
Paso a paso
Luego haces un corte a lo largo sin llegar a partirlo, lo abres como una canoa y lo rellenas generosamente con jamón y queso derretido.
¡Le das un toque al horno o lo pasas un minutito más para que el queso se derrita y quede bien jugoso!
Es crujiente por fuera, dulce y salado por dentro una combinación brutal.