Solo necesitas mezclar 4 huevos, una cucharada de mantequilla, una lata de leche condensada y coco rallado.
Paso a paso
¡Así de simple! Engrasas un molde, viertes toda la mezcla y lo llevas al horno a 180 grados por 35 minutos para conseguir ese toque cremoso y dorado irresistible.
Un postre rápido y delicioso que te va a encantar.













