Los videos virales de robots cayéndose ocultan un propósito mucho más serio del que aparenta. En los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de 2026, el robot chino Tiangong Ultra completó los 100 metros en 8.64 segundos, superando el récord de Usain Bolt, antes de chocar contra una pared.
Según Dennis Hong, director del laboratorio RoMeLa de la UCLA, correr rápido es distinto a poseer “inteligencia física” para enfrentar lo inesperado. Karen Liu, de la Universidad de Stanford, explica que adaptarse al mundo real sigue siendo el mayor reto para estas máquinas.
Más allá del entretenimiento, instituciones como el Instituto Tecnológico de Pekín desarrollan robots humanoides con aplicaciones militares, incluyendo control de disturbios y reconocimiento autónomo, mientras el Ejército de Estados Unidos explora usos similares.
Expertos como Christoph Bartneck advierten sobre la necesidad de límites éticos claros antes de su adopción generalizada en contextos de seguridad y defensa.
Nos vemos en Azteca Quintana Roo con más tecnología.