Un proyecto que jamás vio la luz terminó definiendo el rumbo de una de las sagas más importantes de los videojuegos. Nintendo trabajaba en una secuela directa de The Legend of Zelda: The Wind Waker, según reveló Eiji Aonuma durante la Game Developers Conference 2007, pero el proyecto fue cancelado para dar paso a Twilight Princess, un juego con estilo más realista.
De acuerdo con el director de arte Satoru Takizawa, el equipo buscaba mostrar a Toon Link cabalgando en tierra firme, aunque enfrentaron problemas técnicos con sus proporciones. Además, Nintendo of America señaló que el estilo cel shading alejaba a jugadores adolescentes y veteranos, quienes representaban una parte clave de la audiencia.
Apenas cuatro meses después, el desarrollo evolucionó hacia el mundo realista que sorprendió en el E3 2004, consolidando a Twilight Princess como una de las entregas más exitosas de la franquicia.