Hay hallazgos que, en cuestión de segundos, cambian por completo el rumbo de una obra de construcción. En Bélgica, un grupo de obreros descubrió un tesoro en lingotes y monedas de oro, valorado en más de 9 millones de euros, sepultado entre las paredes del sótano de una vivienda ubicada en el este de Flandes.
El hallazgo ocurrió mientras realizaban perforaciones para instalar tuberías, y entre los trabajadores se encontraba Kobe, un joven de 18 años, quien relató su sorpresa al notar una pepita de oro entre las monedas. Ante la magnitud del descubrimiento, decidieron notificar de inmediato a las autoridades.
La propiedad pertenece actualmente a CAW Oost-Vlaanderen, organización de asistencia social, cuyo director espera que el hallazgo pueda beneficiar su labor comunitaria. Según la ley belga, el propietario original tiene cinco años para reclamar el tesoro.










