En Australia, científicos descubrieron algo increíble con el Octopus tetricus, un tipo de pulpo súper inteligente. Resulta que algunas hembras, cuando los machos no las dejan en paz, reaccionan de una forma bastante directa, les lanzan arena, conchas y hasta pequeñas piedras.
Usan chorros de agua desde su sifón y se ayudan con los tentáculos para apuntar con una precisión brutal. En un caso, una hembra golpeó varias veces al mismo macho en una sola tarde, ya era personal.