En un sartén, derrite mantequilla con un chorrito de aceite y sofríe cebolla picada. Agrega 500 gramos de champiñones limpios a fuego medio-alto para que doren bonito.
Paso a paso
Suma un toque de vino blanco, abundante ajo picado, tomillo y perejil fresco. Al final, sazona con sal y pimienta para que queden jugosos.
¡Y listo! Ya tienes la receta de champiñones al ajillo perfecta para cualquier ocasión.