Un acto de bondad puede cambiar una vida y sorprender al mundo entero. En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de una historia que demuestra la inteligencia de los cuervos y el vínculo que pueden crear con las personas.
Lia Wilson ayudó a rescatar un cuervo herido atrapado en un canalón con apoyo de bomberos. Tras su rehabilitación, el ave regresó a la naturaleza, pero ocurrió algo inesperado.
Durante sus caminatas, otras aves comenzaron a dejarle regalos como plumas, ramitas y musgo.
Aunque no existe evidencia definitiva de que fueran del mismo cuervo, especialistas recuerdan que estas aves pueden reconocer rostros, recordar experiencias y responder a quienes las ayudan.