¿Te imaginas estar grabando y que todo se salga de control? Pues eso fue exactamente lo que vivieron Lindsay Lohan y Shailene Woodley durante el rodaje de Count My Lies.
Mientras filmaban una escena en plena calle, todo parecía normal hasta que un ciclista apareció de la nada y comenzó a gritarles, interrumpiendo completamente la grabación.
El video rápidamente se volvió viral, dejando a todos preguntándose.