Mientras una intensa tormenta eléctrica azotaba París, un rayo impactó directamente la Torre Eiffel, creando una escena tan impresionante como espectacular.
El fenómeno ocurrió después de que Europa viviera un sábado de calor récord, condiciones que favorecieron la llegada de fuertes tormentas en varias regiones.
Afortunadamente, este tipo de estructuras están diseñadas para soportar descargas eléctricas, por lo que el monumento no sufrió daños graves y el rayo fue conducido de forma segura hacia tierra.