El Conejo, símbolo de desarrollo y progreso para los aztecas, está regido por la Luna y asociado con Mayáhuel.
Las personas nacidas bajo este signo son trabajadoras e incansables. Saben cómo y cuándo ahorrar, y se toman las cosas muy en serio.
Además, poseen un don especial para los negocios y tienen como principal herramienta una cualidad que las distingue: la constancia.