Un hombre en una zona inundada convirtió la dificultad en oportunidad y se volvió viral. Mientras llovía fuertemente, improvisó un carrito de madera y comenzó a ayudar a las personas a cruzar la calle cobrando por el servicio.
En el video se observa cómo empuja con esfuerzo el carrito con pasajeros a través del agua, sorteando la corriente mientras los autos pasan a su lado. La frase que acompaña el clip dice: “El que no emprende es porque no quiere”.
Esta escena se ha hecho popular porque muestra ingenio y actitud emprendedora ante problemas cotidianos como las inundaciones, transformando una situación complicada en un servicio útil y rentable.














