Hay lanzamientos que funcionan como una ventana hacia lo que está por venir. El nuevo Galaxy Z Fold8, de Samsung, adelanta varias claves de lo que podría ser el primer iPhone plegable, ya que ambas marcas comparten el mismo proveedor de pantallas: Samsung Display.
Según pruebas realizadas por especialistas, el nuevo modelo logró minimizar considerablemente la arruga central de la pantalla, aunque sigue siendo perceptible según el ángulo de la luz. Lo más destacado es que ya no se percibe al tacto.
Además, el dispositivo adoptó un nuevo formato conocido como “pasaporte”, con una relación de aspecto de 4:3, que se asemeja más a una pequeña tableta. Se espera que Apple siga una filosofía similar en su plegable, cuya presentación se prevé para septiembre, junto a los próximos modelos de la marca. Todo apunta a una experiencia más natural, tanto cerrada como desplegada.