La francesa Tatiana-Mosio Bongonga realizó una impresionante caminata sin cuerda a unos 91 metros de altura.
La funambulista recorrió aproximadamente 300 pies sobre las escombreras de escoria más altas de Europa, en una hazaña que dejó a todos con el corazón en la mano.
Pero el reto no fue solo por la adrenalina: la presentación rindió homenaje al pasado minero de esta región.