Sí, sí, lo sabemos ChatGPT se convirtió para muchos en un indispensable, un mejor amigo, asistente, piscólogo, aquel que le pides una ayudadita para la tarea, escribir un mensaje, responder un correo incómodo, consejos para ligar, entre otras muchas cosas más, y la respuesta la recibes en segundos. Sin embargo, lo que no aparece en la pantalla es la cantidad de agua que se utiliza para responder a cada petición, y es que no, no es magia. En TV Azteca Quintana Roo te explicamos qué hay detrás de los números que van desde unas gotas a media botella.
¿Cuánta agua gasta una pregunta a ChatGPT?
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, señaló que una consulta promedio a ChatGPT utiliza aproximadamente 0.32 mililitros de agua. Por separado, Google calculó 0.26 mililitros para una petición de texto mediana en las aplicaciones de Gemini. Son cifras de productos distintos y, en el caso de Google, corresponden a una medición realizada con datos de mayo de 2025.
Entonces, ¿de dónde sale la versión de que la IA puede gastar medio litro? Un estudio de investigadores de la Universidad de California en Riverside estimó esa cantidad para una conversación de entre 20 y 50 preguntas y respuestas, según las condiciones en que se ejecutara el modelo analizado. No se refiere a medio litro por cada pregunta. Dividir esa estimación equivale a unos 10 a 25 mililitros por intercambio, pero tampoco convierte esa cifra en una medida universal para ChatGPT hoy.
¿Por qué los números son tan diferentes?
Porque las estimaciones usan modelos, fechas y métodos de cálculo diferentes. El trabajo académico estudió la huella hídrica de GPT-3; las cifras difundidas por Altman y Google describen consultas promedio o medianas de sus respectivos servicios. Por eso, colocar todos los números en una sola escala como si midieran exactamente la misma pregunta puede llevar a una conclusión equivocada.
¿En qué se usa el agua para las consultas de ChatGPT?
Los servidores que procesan las consultas generan calor y algunos centros de datos utilizan agua en sus sistemas de enfriamiento. También puede haber consumo de agua asociado a la generación de la electricidad que los alimenta. Parte de esa agua se evapora durante el proceso.
Así que no hay una cantidad fija que pueda asignarse a cualquier pregunta hecha a cualquier IA. Una respuesta breve, una conversación larga y una tarea más exigente pueden tener impactos diferentes. Lo que sí muestran las cifras es que detrás de una interacción digital hay infraestructura física y recursos que vale la pena medir con claridad.