Una tradición culinaria de décadas está llegando a su fin en Corea del Sur. El mercado de Moran, en Seongnam, vivió este viernes el último “boknal”, día de calor tradicionalmente asociado al consumo de carne de perro, antes de que entre en vigor, en febrero de 2027, la prohibición nacional de la cría, sacrificio y venta de perros para consumo humano.
Muchos restaurantes ya optaron por alternativas como el guiso de cabra negra, mientras que los pocos clientes que aún pedían “bosintang” eran principalmente personas mayores. Según Kim Yong-book, presidente de la Asociación de Comerciantes del mercado, la zona se ha convertido en “una ciudad de personas mayores”.
La ley, aprobada en enero de 2024, estableció un periodo de gracia de tres años. Datos oficiales indican que más de 5,600 negocios se vieron afectados, aunque la mayoría de las granjas ya habían cerrado antes de la fecha límite.