El 5 de octubre se celebra de manera oficial el Día Mundial de James Bond, en conmemoración al estreno en Londres de Dr. No en 1962, la primera película de la franquicia basada en las novelas de Ian Fleming. En TV Azteca Quintana Roo te compartimos las mejores frases de estas icónicas cintas.
¿Cuáles son las frases más famosas de James Bond?
- “Bond. James Bond.” (Dr. No, 1962) – Presentada por primera vez por Sean Connery frente a la mesa de juego, se convirtió en el sello de presentación definitivo del héroe.
- “Un vodka martini. Agitado, no mezclado.” (Goldfinger, 1964) – La orden de bebida más famosa de la historia del cine que define la sofisticación del personaje.
- “Pensé que la Navidad solo venía una vez al año.” (El mundo no basta, 1999) – Pronunciada por Pierce Brosnan, uno de los juegos de palabras más recordados del personaje Dr. Christmas Jones.
- “El nombre es JSPEC, no... espera, el trabajo está hecho y la perra está muerta.” (Casino Royale, 2006) – Daniel Craig redefinió al personaje con esta fría frase tras la traición de Vesper Lynd.
- “Todos necesitan un pasatiempo... El mío es la resurrección.” (Skyfall, 2012) – Una de las líneas más potentes de la era moderna que refleja la resiliencia del héroe.
¿Por qué se celebra el Día Mundial de James Bond el 5 de octubre?
El Día Mundial de James Bond se celebra cada 5 de octubre para rendir homenaje a la fecha exacta de 1962 en la que se proyectó por primera vez en cines la cinta Dr. No, protagonizada por Sean Connery y Ursula Andress. Esta efeméride comenzó a conmemorarse oficialmente en el año 2012 durante el 50 aniversario de la saga.
¿Qué otros diálogos icónicos definen el universo del Agente 007?
- “No, Sr. Bond, espero que muera.” (Goldfinger, 1964) – La legendaria respuesta del villano Auric Goldfinger mientras apunta un rayo láser hacia Bond.
- “El mundo no es suficiente.” (El mundo no basta, 1999) – El lema de la familia Bond que sirve como núcleo temático de la entrega.
- “Si no puede confiar en un agente británico, ¿en quién puede confiar?” (La espía que me amó, 1977) – Frase clásica pronunciada con el particular encanto de Roger Moore.














