Una Catrina Monumental de 32 metros de altura se ha convertido en la principal atracción del Zócalo de la CDMX. La imponente figura adorna el corazón de la ciudad como parte de la Ofrenda Monumental de Día de Muertos, rodeada de coloridos tapetes de aserrín, flores de cempasúchil y elementos tradicionales que rinden homenaje a los difuntos.
El escenario completo crea una postal única que celebra la riqueza cultural mexicana. Miles de personas han acudido a admirar esta gigantesca representación que combina tradición, arte y orgullo nacional en uno de los espacios más importantes del país.














