Expertos advierten que la corriente atlántica, conocida como AMOC, está en peligro y podría debilitarse mucho más rápido de lo previsto.
Para que te des una idea, esta corriente funciona como una enorme “cinta transportadora” que mueve agua caliente y fría por el océano, ayudando a regular el clima global.
El problema es que científicos detectaron que está en su punto más débil en más de mil años, y podría reducirse hasta en un 50% hacia finales de siglo.
El cambio climático y el deshielo en zonas como Groenlandia, que alteran la salinidad del océano y frenan este sistema.