Valentyna vive desde Cancún, una guerra peleada cerca de sus seres queridos

Todos los adultos y en edad productiva de la familia de Valentyna , están en la defensa del territorio de una u otra manera
09 marzo 2022
Jorge Berthely
Noticias
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“Las palabras más hermosas que puedo escuchar en estos días, son cuándo mi familia me dice estamos en silencio, estamos vivos”…

Estas son las palabras más valiosas en tiempos de guerra, cuando el silencio se pierde, la verdad es la primera que muere y la incertidumbre se apodera de la gente.

Valentyna Nevmershytska, es una ucraniana que radica en Cancún, México, desde hace un tiempo. Es originaria de Ovruch una ciudad cercana a la zona de Chernóbil y a la frontera con Bielorrusia. Justamente, desde dónde han salido la mayoría de las operaciones militares de la invasión del ejército de Vladimir Putin.

Sin embargo, la relación entre países no siempre fue así. Me detalló cómo se vivía en su juventud.

“Los chicos de Bielorrusia se casaban con las chicas de mi pueblo, Íbamos en mi juventud a las discotecas allá, íbamos en motocicletas, nos enamorábamos, hacíamos mucha amistad” detalló Valentyna.

Hoy las imágenes de su natal Ovruch, son devastadoras, se pueden ver destruidos edificios habitacionales y la iglesia cristiana, de la que su hermano es Pastor.

Hija de un ex marino de la extinta Unión Soviética y posteriormente patriota fundador de Ucrania. Agradece que sus padres no vuelvan a padecer un conflicto armado. Sin embargo, a las nuevas generaciones de su familia les toca vivir esta parte de la historia.

“Yo sólo le doy gracias a Dios qué mis papás no tuvieron que vivir este horror, que viven ahora mis dos hermanos, dos hermanas, mis 14 sobrinos y los muchos sobrinos nietos que quedaron en Ucrania”.

En una extensa entrevista que fluyó como si se tratara de un par de segundos. Valentyna me platicó sobre Oxana, su sobrina que tiene 7 hijos, los cuales han pasado la mayoría de estos días viviendo en un refugio anti bombas.

Uno de esos pequeños, de 3 años de edad, a quien de cariño llaman “Stasik” ha encontrado en la oración un momento para tener un poco de paz con plegarias que piden por el fin de la guerra:

“Te pido, Padre Dios, que no disparen en nosotros y que no tengamos que huir de la casa, que podamos quedar en casa. Jesús protégenos y que los misiles no sean disparadas. Amén”

La forma de comunicarse con sus seres queridos a la distancia, es por medio de chats en Telegram. Cada integrante de la familia hace un pase de lista diario, con la esperanza de que nadie falte. Es ahí cuando todos quieren que se pronuncien las palabras más valiosas en la guerra “Estamos en silencio, estamos vivos”

Todos los adultos y en edad productiva de la familia, están en la defensa del territorio de una u otra manera. Oleksandr, su sobrino. Adaptó un gimnasio como centro de acopio para comida y ayuda humanitaria, que se entrega a las tropas y a la población. Tamara, su hermana. Teje junto con un grupo de mujeres y hombres redes de camuflaje, hechas de pedazos de tela, mientras cantan odas a la nación.

“En mi familia, están todos dispuestos para la defensa, los que no agarran el arma que están ahí junto a los que las toman, le llevan comida, medicamento, los curan” asegura Valentyna.

En este conflicto el mundo ha visto a una sociedad unida, ante una desgracia política, que se mueve desde la mesa de un sujeto a miles de kilómetros de ahí, del que Valentyna piensa lo siguiente:

“Para mí no es un humano, es un terrorista y no tengo miedo de decir su nombre. Putin es el que se está escondiendo y no se acerca nadie a 8 metros de distancia. ¿Cómo puede ser que él llegue a mi casa y tire una bomba en mi casa? ¿Cómo puede ser eso, es un humano?” expresó.

Valentyna Nevmershytska quizás esté a miles de kilómetros de distancia de su familia en Ucrania. Pero en sus lágrimas de apoyo, oración y solidaridad, me transmitió una sensación de saberse más cerca de ellos que nunca, utilizando el corazón.

“Si yo tuviera alas, ya estaría allá y a muchos cubriría y si no a muchos, por lo menos a 1 o 2 pero lo haría”.

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