¡Increíble hallazgo! Un aviso de habitantes de San Juan de los Plátanos, en Apatzingán, Michoacán, llevó a especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a encontrar evidencia de 50 huellas fosilizadas de dinosaurios sobre una plataforma de roca en el cauce de un arroyo. En TV Azteca Quintana Roo te compartimos los detalles.
De acuerdo con la información difundida por el instituto, las pisadas tendrían una antigüedad aproximada de 65 millones de años y corresponderían a animales de distintas tallas y hábitos alimenticios.
¿Cómo encontraron las huellas de dinosaurios en Michoacán?
El descubrimiento comenzó con el reporte de pobladores de la comunidad. Tras recibir el aviso, Raymundo Cervantes Barriga, investigador del Centro INAH Michoacán, acudió al lugar para examinar las marcas y elaborar el dictamen.
La inspección permitió identificar rastros de dinosaurios herbívoros y carnívoros de tamaño mediano y grande. Las huellas se distribuyen en una superficie de aproximadamente 40 metros cuadrados, sobre roca sedimentaria ubicada en el borde del cauce.
Sin embargo, el área podría guardar más evidencia: los especialistas señalaron que los rastros podrían extenderse varios metros más.
¿Qué tamaño tienen las pisadas fosilizadas?
Las huellas registradas miden entre 12 y 48 centímetros de largo, mientras que algunas alcanzan hasta 30 centímetros de ancho.
Sus diferencias de tamaño y forma aportan pistas sobre los animales que recorrieron este lugar. Entre las características identificadas hay marcas de tres dedos y otras cuyos extremos presentan formas redondeadas.
¿A qué dinosaurios pertenecieron las huellas?
De manera preliminar, los investigadores plantearon que las pisadas podrían corresponder a tres familias de dinosaurios, aunque todavía no se ha determinado su identificación definitiva.
Una estaría relacionada con carnívoros que pudieron alcanzar hasta cuatro metros de altura. Otro grupo correspondería a ejemplares de aproximadamente dos metros, con huellas de tres dedos. La tercera incluiría herbívoros de hasta cuatro metros de altura, cuyos rastros muestran tres dedos con extremos redondeados.
Estas primeras observaciones deberán ampliarse con el estudio del sitio para precisar las características de los animales que dejaron las marcas.














