El día de hoy, miércoles 26 de agosto de 2026, la Iglesia católica celebra a distintos santos que se les considera de gran importancia dentro de esta religión. Si quieres conocer el santoral de hoy, te compartimos los detalles en TV Azteca Quintana Roo.
En esta fecha, la Iglesia católica conmemora la vida y obra de diversos personajes que, a lo largo de la historia, se destacaron por su fe, sus virtudes y su servicio a los demás.
¿Qué santo se festeja el 26 de agosto?
Nacida como Teresa de Jesús Jornet Ibars, Santa Teresa de Jornet destaca en la historia de la asistencia social por su entrega incondicional a la vejez vulnerable. En 1873, dio origen a la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en la localidad de Barbastro, España, con el propósito fundamental de brindar refugio, alimento y compañía a adultos mayores sin familia ni recursos.
Su vocación de servicio impulsó la apertura de múltiples residencias tanto en suelo español como en territorio latinoamericano, consolidándola como un referente primordial en la atención geriátrica. El legado y la santidad de su obra fueron reconocidos oficialmente por el Vaticano cuando el Papa Pablo VI la beatificó en 1958 y la proclamó santa en 1974.
¿Qué santos se celebran hoy 26 de agosto?
Hoy, miércoles de agosto, celebramos a varios santos y beatos, entre los que destacan:
- San Ceferino: Papa que gobernó la Iglesia durante 20 años y combatió diversas herejías.
- Santa Teresa de Jornet: Fundadora de la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
- San Ginés de Roma: Mártir y patrono de los actores, músicos y artistas.
- San Alejandro de Bérgamo: Mártir y patrón de la ciudad de Bérgamo.
- San Maximiliano de Roma: Mártir cristiano.
- Santa Juana Isabel Bichier des Ages: Fundadora de la Congregación de las Hijas de la Cruz.
¿Qué son las onomásticas y cuál es su significado?
Onomástica se refiere al día en que se conmemora a un santo cuyo nombre coincide con el tuyo. Por ejemplo, si te llamas Juan, tu onomástico sería el día de San Juan.
El nombre de cada santo está asociado a una virtud o cualidad particular. Al celebrar el onomástico de alguien, se le reconocen las virtudes que llevan su nombre y se le desea que las pueda desarrollar en su vida.













