Una crisis bancaria terminó sacudiendo a la política de todo un país. El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves que presentó su renuncia, en medio del escándalo por la intervención de Ueno Bank y antes de que el Congreso debatiera un pedido de juicio político en su contra.
El Banco Central intervino la entidad digital por problemas de solvencia: su índice cayó a 5.56%, muy por debajo del mínimo de 12% que exige la regulación. La medida afectó a cerca de 2.9 millones de clientes, que quedaron sin acceso a sus fondos durante al menos 15 días. Además, se detectaron irregularidades en créditos a empresas vinculadas con los accionistas, y ocho ejecutivos fueron detenidos.
El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta unos 38 mil dólares por persona y protegería al 97% de los usuarios. El resto, unas 87 mil personas, enfrenta un escenario de mayor riesgo. También están expuestos cerca de 380 millones de dólares del Instituto de Previsión Social, lo que podría afectar a unos 32 mil jubilados.