La peste no es solamente una enfermedad de los libros de historia. Una de sus formas, la peste neumónica, puede avanzar rápidamente y provocar complicaciones mortales si no se trata a tiempo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿Qué causa la peste neumónica y cómo se transmite?
Es una infección pulmonar causada por la bacteria Yersinia pestis. Puede desarrollarse al inhalar partículas respiratorias infectadas o cuando otra forma de peste se extiende a los pulmones.
A diferencia de la peste bubónica, cuya transmisión entre personas es poco frecuente, la neumónica puede contagiarse mediante partículas respiratorias expulsadas por una persona enferma, especialmente durante el contacto cercano.
¿Cuáles son los síntomas de la peste neumónica?
Los síntomas incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y debilidad, acompañados de una neumonía que se desarrolla rápidamente. También pueden presentarse:
- Tos, en ocasiones con sangre.
- Dificultad para respirar.
- Dolor en el pecho.
Estas manifestaciones requieren valoración médica; por sí solas no permiten confirmar la enfermedad, ya que pueden aparecer en otras infecciones.
¿La peste neumónica tiene tratamiento?
Sí, se trata con antibióticos, pero actuar pronto es fundamental. La OMS señala que iniciar el tratamiento durante las primeras 24 horas desde la aparición de los síntomas mejora las posibilidades de recuperación.
Ante dificultad para respirar, tos con sangre o síntomas después de un contacto conocido con un caso de peste, es necesario buscar atención médica inmediata e informar sobre esa exposición. El tratamiento debe ser indicado por profesionales de salud.












