Sabemos que son molestos y que no hay nada más fastidioso que una noche en la que te asechen, pero la orden que dio un alcalde de Francia contra los mosquitos sorpredió a todos. En TV Azteca Quintana Roo te compartimos los detalles.
Un alcalde de Francia encontró una peculiar forma de responder a las constantes quejas de sus habitantes, así que decidió “prohibir” la entrada y el vuelo de mosquitos tigre dentro de su municipio.
La medida fue anunciada en Saint-Just-Saint-Rambert, una localidad de aproximadamente 15 mil habitantes ubicada en el departamento de Loira. El documento incluso advierte que cualquier insecto que desobedezca la orden podría enfrentar acciones legales.
Aunque suena como algo sacado de una película, el decreto existe. Sin embargo, fue creado en tono humorístico para llamar la atención sobre la proliferación del mosquito tigre y recordar a la población las medidas necesarias para combatirlo.
Alcalde ordena a los mosquitos dejar de volar
Olivier Joly, alcalde de Saint-Just-Saint-Rambert, firmó el decreto el pasado 1 de septiembre, después de recibir numerosas quejas de vecinos que aseguraban no poder permanecer tranquilamente en patios y espacios abiertos.
El texto prohíbe a los mosquitos tigre sobrevolar el municipio durante el día y la noche. También indica que cualquier ejemplar detectado en el aire debe interrumpir inmediatamente su vuelo o dirigirse hacia alguna de las trampas instaladas por las autoridades.
Además, permite a la Policía municipal y a los servicios correspondientes “constatar” cualquier incumplimiento.
La disposición argumenta que los vuelos repetitivos a baja altura o en círculos, junto con las picaduras, generan molestias y exasperación entre la población.
¿Realmente pueden detener a un mosquito?
No. El propio ayuntamiento reconoce en su página oficial que se trata de un decreto ficticio creado para llamar la atención y reforzar la campaña de prevención.
El alcalde también confirmó que, hasta el momento, ningún mosquito ha sido detenido, multado o llevado ante la justicia.
“La situación es divertida y muy seria al mismo tiempo”, explicó Joly a un medio especializado, al señalar que estos pequeños insectos pueden convertir la vida cotidiana de los habitantes en una verdadera pesadilla.
La intención es utilizar el humor para conseguir que más personas conozcan el problema y participen en la eliminación de los criaderos.
El municipio invierte miles de euros contra los mosquitos
Detrás del peculiar decreto existe una estrategia real. El municipio destinó aproximadamente 45 mil euros a diferentes acciones para controlar la presencia del mosquito tigre.
Entre las medidas implementadas se encuentran:
- Instalación de ocho trampas en zonas piloto.
- Entrega de 250 kits de prevención a habitantes voluntarios.
- Colocación de refugios para murciélagos.
- Instalación de espacios para que aniden aves insectívoras.
- Uso de estructuras solares para atraer golondrinas.
- Organización de reuniones informativas para la población.
Una de estas reuniones logró convocar a más de 500 personas.
Contrario a algunas versiones difundidas en redes sociales, las autoridades no colocaron trampas para capturar murciélagos o golondrinas. Los refugios buscan atraer a estos animales porque se alimentan de insectos.
El agua estancada, el principal enemigo
El decreto también establece obligaciones para los habitantes. Entre ellas se encuentra evitar cubetas, macetas, neumáticos y otros recipientes con agua acumulada.
La población debe limpiar canaletas y desagües, además de cubrir o tratar piscinas y estanques que no se encuentren en uso.
Las autoridades explicaron que un mosquito suele permanecer en un radio aproximado de 150 metros desde el lugar donde nació. Esto significa que muchos criaderos pueden encontrarse dentro de los propios patios y viviendas.
¿Qué es el mosquito tigre y por qué preocupa?
El mosquito tigre, cuyo nombre científico es Aedes albopictus, es originario de Asia y puede reconocerse por su cuerpo negro con franjas blancas en las patas y el tórax.
Su presencia comenzó a extenderse por la Francia metropolitana desde 2004. Las temperaturas más cálidas han favorecido su adaptación en zonas donde anteriormente tenía mayores dificultades para sobrevivir.
Además de sus molestas picaduras, este insecto puede transmitir enfermedades como dengue, chikungunya y zika. Por esta razón, las autoridades sanitarias francesas mantienen una vigilancia reforzada durante su periodo de mayor actividad.
El Ministerio de Salud francés ha relacionado su expansión y el aumento del riesgo de brotes locales con factores como el cambio climático.
El peculiar decreto ya consiguió su propósito: que miles de personas hablaran sobre la prevención y los riesgos sanitarios relacionados con este insecto.