El asteroide 2024 YR4 fue detectado a finales de 2024 y mide entre 40 y 90 metros, lo suficiente para causar daños importantes en caso de impacto.
Desde entonces, la NASA y otras agencias espaciales lo mantienen bajo vigilancia constante para calcular su trayectoria con mayor precisión.
Según los datos más recientes, existe una posibilidad muy baja de impacto, pero la fecha clave sería el 22 de diciembre de 2032.