Hay fenómenos que ocurren en segundos, pero que revelan procesos que tardan siglos en formarse. El pasado 22 de julio, la Tierra registró una aceleración inusual en su rotación, completando el giro sobre su propio eje en menos de los 86 mil 400 segundos que dura un día solar estándar. Te compartimos todos los detalles en TV Azteca Quintana Roo.
El hallazgo fue detectado mediante relojes atómicos de alta precisión, y la jornada se ubicó entre las más breves desde que existen registros digitales, en 1960. Los científicos explican que este cambio se debe al llamado bamboleo de Chandler, además del deshielo acelerado en los polos, que redistribuye agua hacia el ecuador y modifica el momento de inercia del planeta, similar a un patinador que acelera al acercar los brazos al cuerpo.
También influyen los movimientos del núcleo de hierro fundido. Este fenómeno podría afectar la sincronización del Tiempo Universal Coordinado.