La famosa boda entre Cassie y Nate, interpretados por Sydney Sweeney y Jacob Elordi, no solo impactó en pantalla, también tuvo un rodaje bastante intenso. Esta escena, que parecía sacada de un cuento perfecto, en realidad escondía momentos súper caóticos y hasta incómodos durante la filmación.
Por ejemplo, el vestido de novia fue diseñado para reflejar la personalidad exagerada de Cassie, incluso dejaron algunos cortes a la vista a propósito para darle más realismo al personaje.
Además, aunque la escena final es brutal y oscura, el ambiente en el set fue completamente diferente. Los actores lograron mantener una vibra relajada mientras grababan.