El libro del día es Pensar para aprender de Robert Swartz.
¿Qué pasa cuando un alumno conoce la respuesta, pero no puede explicar por qué es correcta? Esa pregunta ayuda a entender la propuesta de Robert Swartz, uno de los principales impulsores del Aprendizaje Basado en el Pensamiento, conocido como TBL, por sus siglas en inglés.
Este enfoque busca que los estudiantes desarrollen herramientas para razonar, pensar de forma crítica y creativa y tomar decisiones fundamentadas, mientras aprenden los contenidos de sus materias.
¿Qué es el Aprendizaje Basado en el Pensamiento?
El Thinking-Based Learning integra la enseñanza de habilidades de pensamiento en las clases habituales. Así, una lección de Ciencias, Historia o Literatura también puede servir para aprender a comparar, evaluar evidencias o anticipar consecuencias.
Swartz explicó que el objetivo era incorporar estas destrezas directamente al aprendizaje de los contenidos. Por ejemplo, estudiar un acontecimiento histórico puede incluir preguntas sobre sus causas, las fuentes disponibles y las distintas interpretaciones de lo ocurrido.
¿Cómo funcionan los mapas de pensamiento?
Una de las herramientas de esta metodología son los mapas de pensamiento: preguntas organizadas que orientan el razonamiento paso a paso.
Los organizadores gráficos, por su parte, permiten registrar visualmente las respuestas y relacionar la información. Aunque se complementan, cumplen funciones distintas: uno guía las preguntas y el otro ayuda a ordenar lo que se descubre.
Para ilustrarlo, una actividad sobre cómo reducir la basura de una escuela podría partir de preguntas como:
- ¿Qué alternativas tenemos?
- ¿Qué consecuencias tendría cada una?
- ¿Qué información necesitamos para evaluarlas?
- ¿Cuál elegiríamos y por qué?
El ejercicio consiste en construir una decisión y explicar las razones que la sostienen.
¿Qué papel tienen los profesores?
En este modelo, el docente guía el proceso mediante preguntas abiertas, acompaña la búsqueda de información y anima a los alumnos a revisar sus argumentos.
También se utiliza el trabajo colaborativo: compartir ideas permite conocer otros puntos de vista y discutir posibles soluciones. La propuesta descrita en el libro Pensar para aprender, de Swartz, contempla pequeños grupos que analizan problemas y construyen respuestas en conjunto.
Pensar sobre cómo pensamos también forma parte del aprendizaje
Otro elemento es la metacognición, que consiste en observar el propio proceso de pensamiento: reconocer qué estrategia se utilizó, qué dificultades aparecieron y qué podría hacerse mejor.
El enfoque también busca que esas habilidades puedan trasladarse a otras situaciones. Analizar una fuente, considerar alternativas o revisar una conclusión son acciones útiles tanto en una tarea escolar como al enfrentarse a información fuera del aula.
¿Quién fue Robert Swartz?
Robert Swartz fue doctor en Filosofía, profesor de la Universidad de Massachusetts y fundador del Center for Teaching Thinking. Su trabajo se centró en ayudar a docentes y escuelas a incorporar la enseñanza del pensamiento a sus clases.
Su propuesta dejó una pregunta para la educación: además de evaluar qué sabe un estudiante, ¿cómo podemos conocer y mejorar la manera en que razona?