Hay ocasiones en las que el resultado en una competencia pasa a segundo término y especialmente cuando se trata de salvar vidas, así fue el caso del piloto Loek Hartog. En TV Azteca Quintana Roo te contamos los detalles.
Un aparatoso accidente estuvo cerca de terminar en tragedia durante una carrera de la categoría China GT, disputada en el Circuito Internacional de Shanghái. El piloto británico Ollie Millroy quedó atrapado en su automóvil después de un fuerte choque que provocó un incendio.
Cuando las llamas comenzaron a cubrir el vehículo, el piloto neerlandés Loek Hartog detuvo su auto en plena competencia, bajó y corrió para auxiliar a su compañero antes de que llegaran los servicios de emergencia.
Choque desató una enorme bola de fuego
El accidente ocurrió luego de que dos vehículos chocaran y terminaran girando sobre el Ferrari conducido por Millroy. El impacto provocó un incendio que envolvió rápidamente la parte trasera del automóvil.
Hartog, de 23 años, observó el incidente desde otro punto de la pista y decidió detenerse junto al trazado. Al comprobar que no podía acercarse directamente por la intensidad de las llamas, corrió hacia un puesto de auxilio, tomó un extintor y comenzó a combatir el fuego.
Momentos después llegaron los primeros comisarios, quienes se sumaron al rescate. Entre todos consiguieron sacar al piloto británico de la cabina y trasladarlo hasta una zona segura.
Ollie Millroy sufrió múltiples fracturas
Los paramédicos estabilizaron a Millroy en el circuito y posteriormente lo trasladaron a un hospital de Shanghái, donde los médicos confirmaron la gravedad de sus lesiones.
El piloto de 36 años sufrió cinco costillas rotas, fractura de clavícula, lesiones en una mano y un dedo, además de una contusión pulmonar y el colapso parcial de uno de sus pulmones.
A pesar del fuerte impacto, logró sobrevivir y comenzó su proceso de recuperación bajo vigilancia médica.
Millroy agradeció al piloto que le salvó la vida
Desde el hospital, Ollie Millroy reconoció públicamente la valentía de Hartog y aseguró que continúa con vida gracias a su rápida intervención. También explicó que no recuerda el momento del choque ni lo ocurrido durante la hora posterior al accidente.
Por su parte, el corredor neerlandés señaló que al ver el automóvil convertido en una bola de fuego no tuvo dudas en detenerse. Consideró que el conductor difícilmente podría escapar sin ayuda, por lo que decidió intervenir pese al peligro.
Fern, esposa de Millroy, viajó a China para acompañarlo durante su recuperación y agradeció tanto a Hartog como a la comunidad del automovilismo por el apoyo recibido tras el accidente.