Una ola de calor histórica está poniendo en alerta a varios países con temperaturas que rozan los 40 grados centígrados.
En Italia y Alemania, el calor ha sido tan intenso que incluso semáforos comenzaron a derretirse y algunas carreteras se deformaron por las altas temperaturas. Ante esta situación, las autoridades activaron alertas rojas para proteger a la población.